La organización ha presentado una denuncia ante la Fiscalía por posibles delitos de prevaricación y contra el patrimonio público. Señala irregularidades en la permuta de terrenos municipales para el nuevo estadio.
Ecologistas en Acción ha llevado ante la Fiscalía de la Audiencia Provincial de Sevilla su guerra contra el proyecto de ampliación del Benito Villamarín. La organización considera que el Ayuntamiento de Sevilla, a través de su Gerencia de Urbanismo, podría haber incurrido en un trato de favor al Real Betis Balompié en detrimento del patrimonio público municipal. La denuncia, presentada este miércoles, se basa en más de dos años de seguimiento del expediente urbanístico.
Según el comunicado de Ecologistas en Acción, el análisis de la documentación administrativa, desde el avance del Estudio de Ordenación en febrero de 2024 hasta la concesión de la licencia de obras en marzo de 2026, revela "indicios de que determinadas actuaciones administrativas podrían ser constitutivas de diversos ilícitos penales". Entre ellos, presuntos delitos de prevaricación y contra el patrimonio público.
Permuta de terrenos municipales bajo sospecha
La denuncia se centra en dos "irregularidades" principales. La primera afecta a la utilización de terrenos pertenecientes al patrimonio municipal del suelo para posibilitar una operación privada mediante una permuta. Ecologistas en Acción califica la legalidad de esta operación como "altamente cuestionable".
La organización recuerda que parte de esos terrenos fueron cedidos en su día exclusivamente para uso deportivo, y que el documento de cesión incluye una cláusula resolutoria: si dejaran de destinarse a ese fin, deberían revertir al Ayuntamiento. Sin embargo, el proyecto aprobado permite desarrollar sobre ellos usos terciarios y comerciales sin que se haya seguido el procedimiento legal de desafectación ni se haya justificado la desaparición de esa limitación.
La segunda irregularidad señalada es que la permuta aprobada contempla que el Ayuntamiento entregue parcelas municipales perfectamente identificadas a cambio de una futura superficie edificable integrada en un edificio comercial que todavía no existe. "Ello impide conocer con precisión el verdadero valor económico de los bienes que recibiría la ciudad", denuncian.
Vecinos y técnicos respaldan la denuncia
La denuncia ha sido elaborada con el apoyo de distintas entidades vecinales del entorno del estadio y de personal técnico especializado en urbanismo. Ecologistas en Acción ya había presentado un recurso contencioso-administrativo ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) contra el Estudio de Ordenación, y había solicitado a Urbanismo la paralización de las obras al entender que al Betis le habían caducado las licencias.
Para los vecinos de la zona, la ampliación del Villamarín no solo supone un problema urbanístico, sino también de convivencia. El tráfico, el ruido y la pérdida de espacios públicos son algunas de las quejas recurrentes. Ahora, con la denuncia en Fiscalía, el proyecto podría sufrir un nuevo revés judicial que retrase unas obras ya en marcha.
La Fiscalía deberá ahora estudiar los indicios y decidir si abre diligencias penales. Mientras tanto, las obras de ampliación del estadio continúan, aunque bajo la sombra de una posible paralización. El Real Betis, por su parte, ha defendido en todo momento la legalidad del proyecto y su importancia para el desarrollo económico de la ciudad. Pero la pelota está ahora en el tejado de la justicia.
